lunes, 13 de junio de 2011

Sooner or later

Nunca me sentí una persona tan egoísta en mi vida entera. He tenido mis pensamientos y actitudes mezquinas, pero ahora, más que nunca, quiero hundirme en mi propia miseria para no volver a salir a la superficie nuevamente. Exageraciones, vivo de exageraciones. No importa, se que esto no es disimulado ni dramatizado, esto es lo que siento y lo que vivo, lo que pienso y respiro las últimas horas de las últimas semanas. Una partida invade mi cabeza. Una despedida imaginaria se reproduce una y otra vez, como en un disco maltratado, viejo y rayado.
 Me fuerzo a sonreír. Esto es lo mejor, aunque el verdadero cariño, el verdadero amor, por un ser querido, un familiar, un amigo, es puro egoísmo. Aunque mis pensamientos son un caos. Ecos que gritan e intentan comprender lo que sucede, lo que pasó y lo que esta por suceder en un futuro no muy lejano. Conviven junto con esa pequeña voz, diminuta e inaudible que intenta hacerse escuchar. Esa que dice que todo va a estar bien, que del pasado y el presente nace el futuro, que sin un ayer no habrá un mañana, que las personas no quedan el olvido, que las lastimaduras sanan. Esa voz que de a poco se agranda.

Un cambio, nuevos aires, buenos aires.

Live .



En tiempo virtual 10 min es una hora, te conectaste de dia y de repente es de noche, las horas pasan y no se hace nada productivo. Uno sólo se encuentra sentado, mirando cosas que hacen mal y hablando con personas que responden mal y lo único que uno obtiene son horas perdidas en cosas malas que podrían haber sido usadas para algo bueno.
Cuando en realidad uno tiene que vivir para crecer. Vivir por vivir. Porque tenemos una sola vida que aprovechar pero la sociedad nos embotella, nuestros padres nos encierran aunque no lo quieran, y por ende nosotros mismos terminamos en un tupper con conexion wi-fi para espiar el mundo de afuera, y miramos los colores y nos quedamos tan maravillados, cuando nos olvidamos que podemos abrir la tapa y mirarlo con nuestras propias pantallas, esas que llamamos ojos no ?

viernes, 27 de mayo de 2011

Nadie escucha

Se sienta tranquilamente en el suelo a comenzar su rutina. Se pone los zapatos de danza, atándolos con paciencia y tranquilidad. Sólo se escucha el ruido de los lazos al cruzarse. Se para y comienza a bailar, no tiene idea de qué es lo que va a hacer realmente, pero no importa, cada movimiento sale del corazón. Ruidos lejanos se escuchan, pero no importa ella esta en su mundo. Se enfoca el ambiente, el salón, y los ruidos del gentío desbordan, aturdiendo. Se desenfoca el salón, sólo queda su figura danzante a los ojos del espectador e instantáneamente los ruidos cesan, interrumpidos por una hermosa música inexistente. Se trata de arte, belleza, armonía. Nadie parece entenderlo ni escucharlo, pero se encuentra todo en su cabeza. Imágenes interrumpen la escena. Aparecen artistas pintando murales, músicos de rock en un escenario, una filarmónica, artistas callejeros profanando las calles. Sin embargo, repentinamente tropieza, y todo se detiene. Ríe y vuelve a tomar posición. La danza vuelve a comenzar.

Revolution

Pisadas apresuradas resuenan en las calles vacías de la ciudad. Ni un solo alma desfila por las calles, el temor invade los hogares, el peligro acecha cada esquina. Pero ¿a quién temer? ¿Quién es el enemigo? Las sirenas de la policía interrumpen el silencio sepulcral. El sonido de las alarmas de la ciudad hacen eco en los callejones.
Trata de controlar la respiración agitada mientras siente arder los pulmones. Las piernas le piden un respiro. El peso de los aerosoles en la mochila no ayudan en la escapada. 
Dobla un esquina y se detiene, sintiendo el agitado vaivén del pecho al compás de su respiración. Siente la adrenalina y no lo resiste. Aprovecha el descanso para destapar el negro. Con agilidad y sin dudar escribe rápidamente un mensaje revolucionario, deseando y esperando que quede inmortalizado en el ladrillo el mayor tiempo posible, el suficiente para que llegue a ser realmente comprendido, y por supuesto no se olvida firmar el apreciado “Let it be” a un costado.
Sonríe al observar el resultado. Las sirenas comienzan a sonar cada vez más cerca. Su sonrisa se ensancha y la persecución vuelve a comenzar.

Fuckin perfect.


Todo estaba en su sitio, perfectamente controlado, Sonrió. Los usuales hoyuelos aparecieron en el mismo lugar de siempre, cosa que, obviamente, no le causó sorpresa. Pómulos suave, delicados, dan la impresión del terciopelo, aunque su dureza y firmeza recuerda la fría porcelana. Reparó en esta última observación contradictoria que no había notado antes. Su sonrisa se desvaneció fugazmente. “Desvaríos”, pensó, y todo volvió a su lugar. La perfección quedó nuevamente intacta. “Perfección” remarcó, y su sonrisa se ensanchó.
Su mente comenzó a divagar y a desenterrar viejos recuerdos. El trabajo duro, la felicidad, el esfuerzo, la ilusión… la inocencia, los interminables días… años, las peleas incoherentes, el silencio, la decepción, el rencor… sacudió la cabeza, sobresaltada al encontrarse desprevenida ante tan fuertes emociones. Un dolor punzante comenzó a hacerse notar en su mano izquierda. La sangre comenzó a escurrir, sensación vieja más que conocida, mas no olvidada. “Idiota” El golpeteó de las gotas produjeron un fuerte déjà vu.
Contuvo el aire, aterrada. Pero la experiencia logró vencer y no se dejó llevar. Se limpió con la toalla cuidadosamente doblada en aquel estante cercano al lavabo. Levantó la mirada nuevamente a su reflejo mas no lo reconoció. Ahogó un grito con la mano herida, pero su copia no la siguió. Pestañeó, atónita. Todo volvió a la normalidad. Todo estaba nuevamente perfecto. Contempló la profunda lastimadura, la toalla manchada, el desorden, el descontrol. Un fuerte mareo inundó su mente y cuerpo. “No, no puedo perder. Hay demasiado en juego” Respiró hondo y levantó la vista, decidida y confiada en encontrar determinación marcada en cada rasgo de su rostro. Al contrario, la visión que observó luego la paralizó. Del otro lado una mirada fría y calculadora la contemplaba con diversión. La pureza de sus ojos amarronados y blancos habían sido reemplazados por rojo y un profundo negro. Su sonrisa de lado helaba la sangre al mismo tiempo que le hacía sentir los rápidos latidos de su corazón retumbando en sus tímpanos. “No de nuevo, es mi turno” dijo reuniendo fuerzas desconocidas. “Todo debe estar controlado, las cosas no pueden salir de su lugar si se mantiene la disciplina. Nunca más voy a dejarme vencer otra vez, soy perfecta y haré lo que sea para seguir siéndolo. Seré lo que sea necesario, no importa el costo”. Pero no obtuvo la reacción que buscaba con esta declaración. Su reflejo no hizo más que empezar a reír. Una cruel risa llenó la habitación retumbando en cada rincón. El sonido rebotaba en las paredes y volvía para aturdir su mente. Podía sentir las ondas golpear contra su cuerpo y hacerlo temblar como si se tratara de una frágil y débil pluma. De pronto un dolor insoportable le cortó la respiración. Le dolían las costillas, como si alguien estuviera presionando. Sus piernas se doblegaron al dolor e involuntariamente terminó arrodillada en el suelo. SU garganta comenzó a arder, como si un fuego abrasador estuviera intentando escapar por su garganta. Intentó gritar pero no encontró su voz. Llevó ambas manos al cuello pero se detuvo a mitad de camino al observar su piel negra y chamuscada, comenzando por la punta de sus dedos y extendiéndose rápidamente al resto del cuerpo.
Estaba volviendo, se estaba apoderando de ella y arruinaría todo, una vez más. Siempre había sido alto el precio y lo supo desde un principio, pero nunca importó. La perfección es difícil, imposible de alcanzar, inhumano, pero estaba dispuesta a lo que sea para conseguirla. Siempre lo estuvo.
Enfurecida y con las pocas fuerzas restantes se paró y sin importar las consecuencias, golpeó con sus puños el dichoso espejo escuchando el fuerte impacto con los ojos cerrados y sintiendo los miles de trozos cortar su piel. Sin embargo, al abrirlos pudo contemplar que la silueta de su reflejo había sido la única parte del espejo que estaba intacta. Su copia la miraba todavía desde el otro lado, observándola con una furia nunca antes vista. Jamás podría borrar esa imagen de su memoria. Una horrible sensación inundó su cuerpo. Sabiendo que no serviría de nada, tomó un trozo de vidrio y descargando toda su ira lo arrojó contra ella. Para su sorpresa el espejo comenzó a resquebrajarse lentamente y con un último crujido se despedazó en una lluvia de cristales. Sonrió, incrédula. Los dolores desaparecieron. Su garganta volvió a la normalidad. Pestañeó sin poder creer lo que sucedía. De repente, el enorme espejo se encontraba allí, sin ninguna herida, majestuoso como siempre, como si todo hubiera sido una pesadilla lejana. Todo estaba en perfecto estado otra vez. Suspiró aliviada. Hizo una mueca de dolor al suspirar. Llevó la mano al abdomen y sintió la ropa húmeda. Bajó la mirada asustada y comprobó que estaba sangrando. De repente sintió el contacto de algo frío en su panza. Tomó la punta y con dolor comenzó a tirar de ella. Finalmente sacó el pedazo de espejo de adentro. Un ojo conocido la miraba desde el.

domingo, 23 de enero de 2011

Just me.

No pido ser la mejor,
no pido la perfección.
Sólo quiero ser suficiente.
No más exigencias,
no más decepciones .

Be the change ...


Se el cambio. Me obligo a recordarlo. Pero si las paredes siguen derrumbándose una vez construidas nada de lo que creo es cierto. Mentira. El control está en mis manos. La lucha comienza y termina. Comienza y vuelve a terminar. Fallo una y otra vez. Imposible dudar la existencia del destino.

... you want to see in the world .

sábado, 22 de enero de 2011

martes, 11 de enero de 2011

Music .


No hay manera de explicar lo que la música puede hacer posible. La música puede despertar sentimientos olvidados, traer de vuelta sensaciones extraordinarias. Hacernos experimentar cosas que no imaginamos sentir nunca.
Cada uno tiene su manera de sentirla, de experimentarla. A veces se siente como electricidad recorriendo el cuerpo. Una tensión cubre cada parte de tu ser y es tan fuerte que llega un momento en que explota. Se libera. A veces se siente a libertad, como si hubieras estado encerrado tanto tiempo que al oír una canción o una simple melodía, sólo con escucharla, nos sentimos libres, y viajamos. La música te transporta. Cerrás los ojos y de repente te encontras en otro lado, con otro paisaje, en otro mundo tal vez. Poder expresar todas esas sensaciones a través de la música, debe ser un sentimiento asombroso. Poder llamarla tú música. Yo lo siento, siento la música y lo que ella despierta en mí, pero no encuentro conexión para poder sacarla de mí y hacer que los demás conozcan mi música. Desearía poder hacerlo. Desearía terriblemente poder. 
Pero todavía no la he encontrado y sólo me queda esto. El única arma que he descubierto para describir todo lo que despierta en mí, todo lo que sucede en mí. La palabra. Me he manejado para dominarla, y me hace feliz. Pero el vacío que la música, el dibujo y las artes ocasiona no es posible de llenar sólo con la escritura. Y nuevamente despierta en mí ese terrible deseo de poder expresarme correctamente a través de ellas. Desespera.
La música despierta todas esas sensaciones y más. Me hace volar. La canción exacta, la voz adecuada, no hay manera de decir lo que hace sentir. En la música encuentro un escape. En las melodías encuentro libertad ... en esa libertad me perdí, creo que será muy difícil volver una vez descubierta.
                                                            Where words fail, music speaks .         

sábado, 23 de octubre de 2010

Who am I ?

I wanna be free 
I wanna be different    
I wanana make something with my life  
I wanna be a good daughter 
I wanna be ... shit, it’s a terrible beginning. I am ...

viernes, 22 de octubre de 2010

Take a piece

No podía respirar, el pulmón le ardía, falto de oxígeno. Los músculos le pedían a gritos un descanso, pero aún así continuó corriendo en la oscuridad, sin atreverse a mirar hacia atrás. Sentía su presencia cerca y eso le bastaba para sentir un escalofrío recorrer todo el cuerpo y apurar aún más el paso. Cada tanto tropezaba con las raíces de los árboles pero rápidamente se levantaba, desesperado en seguir la huida. Dedos de madera afilados y puntiagudos le arañaban la cara, dejando cicatrices, sin embargo, no prestó atención a las heridas ni al dolor, decidido a salir a salvo del bosque. Quería gritar y pedir ayuda pero sabía que nadie acudiría y que además delataría su posición, encontrándose así rodeado en un abrir y cerrar de ojos. No obstante, la desesperación lo embargaba y el cuerpo le temblaba de pies a cabeza. Tanto tiempo había planeado la escapada. Demasiado estuvo permitiéndoles tomar lo que quisieran a su gusto. Un día le robaban el corazón, jugaban con él y lo usaban para su beneficio y diversión. Otro, tomaban un pedazo de su cerebro así no podía pensar ni entender lo que sucedía a su alrededor. Luego decidieron que no debía envejecer nunca por lo que tomaron parte de su piel. Un pulmón, un oído, un poco de esto y más de aquello, nunca parecían satisfacerse. Finalmente decidió escaparse esa misma noche cuando escuchó que le quitarían el alma, así no le quedaría nada, estaría vacío, nulo, hueco. Tal vez no le quedaba mucho cerebro para entender lo que había escuchado a escondidas, o tal vez su único oído había malinterpretado lo que las deformes voces planeaban entre carcajadas, tan maltrecho que se encontraba. Pero no estaba dispuesto a perder lo único de lo que realmente era dueño, no iba a permitirles robarla sin antes luchar por ella. Mientras estos pensamientos inundaban cada parte de su ser, la carrera a la libertad no se detenía. Había perdido la noción del tiempo, no sabría calcular cuanto llevaba ya corriendo y tampoco tenía idea donde se encontraba ni adonde se dirigía. Sólo sabía que su vida ahora dependía de sus piernas. Ahogó un grito de triunfo al observar que cada vez los árboles eran menos y que a lo lejos éstos se disipaban marcando el límite del bosque. A duras penas recorrió los últimos metros, pero se paró en seco al observar que no había ninguna ruta ni camino. En su lugar se encontró con que un oscuro y profundo acantilado lo esperaba. Entonces lo comprendió, lo esperaba. Se acercó al borde, sonriendo al escuchar los lejanos gritos de sus carceleros al enterarse de sus intenciones. La dicha lo llenaba, hasta podía decir que se encontraba eufórico, sensación que no sentía hacía años. Al final del acantilado lo esperaba la libertad. Cerró los ojos, disfrutando una fuerte ráfaga marina que le alborotó los cabellos y dio el último salto.

lunes, 11 de octubre de 2010

Just sometimes ...


A veces las palabras no alcanzan. A veces me gustaría comunicarme por telepatía, que leyeras mi mente y yo la tuya, no quedarían dudas sin explicar. Nos ahorraríamos unos cuantos disgustos. Otras tantas me gustaría alejarme y que me dejes en paz, sola con mis pensamientos y mis malditos problemas. Siempre necesite estar un momento en soledad, y después de tanto tiempo resulta raro, sin importar las intenciones, que alguien intervenga continuamente. Hasta resulta irritante y complicado aceptar sus intrusiones sin que termine en conflicto. A veces las respuestas no son las esperadas o no son suficientes. Algunas otras un “porque sí” no califica como respuesta. Incluso es incomprensible saber por qué luego de todo lo pasado, no llega el final, por qué no escribimos el fucking punto final a todo y terminamos con las torturas. Tal vez, habían buenas intenciones detrás, tal vez me hubiera gustado ayudar a ver las cosas más claramente, hacerte entender que no todo es lo que parece y que hay mucho que vale la pena ser apreciado. Difícil decidir cual de los dos más histérico que el otro. Sin embargo, ahora, ¿eso qué importa?

                                                                            ...I’d like things would’ve been different.

sábado, 9 de octubre de 2010

Happy b-day John Lennon .


 A dream you dream alone is only a dream.
 A dream you dream together is reality.

jueves, 9 de septiembre de 2010

The other side .

Miro mi reflejo en el espejo y un abismo me separa. Ella me observa desde el otro lado, plagiando todo lo que observa. No hay nada que nos diferencie, sin embargo, no somos en nada parecidas.
 Un impulso me domina. ¿Qué es lo que se encuentra al otro lado? Siento ganas de estirar mi brazo y atravesar su superficie como si de agua se tratase. Pero aún así, no me es posible mover un músculo. Me encuentro petrificada en mi lugar, hipnotizada por su mirada ¿O será mi mirada? No lo sé, no le encuentro parecido.
Intriga y horror se mezclan, confunden y consiguen entorpecerme.
Quisiera conocer aquel extraño e infinito mundo. Una delgada superficie nos separa, sin embargo nunca me sentí tan lejana.
 Mi aliento empaña el cristal, aquel inquietante vidrio que amenaza desde las sombras de un sueño distante y borroso. Mis dedos sienten su contacto frío y no puedo evitar sentir una ligera decepción al comprobar que la barrera que nos separa es más que una ilusión vaga que divide dos universos paralelos.
 A este sentimiento rápidamente se une la piedad. Piedad por su amarga soledad, por su destierro en aquel mundo del revés. Pero… ¿no será tal vez que nosotros seamos los desterrados? ¿No será el nuestro, el mundo paralelo? ¿No seremos nosotros, los del otro lado?

sábado, 4 de septiembre de 2010

viernes, 3 de septiembre de 2010

El paseo repentino .

Cuando por la noche uno parece haberse decidido terminantemente a quedarse en casa; se ha puesto una bata; después de la cena se ha sentado a la mesa iluminada, dispuesto a hacer aquel trabajo o a jugar aquel juego luego de terminado el cual habitualmente uno se va a dormir; cuando afuera el tiempo es tan malo que lo más natural es quedarse en casa; cuando uno ya ha pasado tan largo rato sentado tranquilo a la mesa que irse provocaría el asombro de todos; cuando ya la escalera está oscura y la puerta de calle trancada; y cuando entonces uno, a pesar de todo esto, presa de una repentina desazón, se cambia la bata; aparece en seguida vestido de calle; explica que tiene que salir, y además lo hace después de despedirse rápidamente; cuando uno cree haber dado a entender mayor o menor disgusto de acuerdo con la celeridad con que ha cerrado la casa dando un portazo; cuando en la calle uno se reencuentra, dueño de miembros que responden con una especial movilidad a esta libertad inesperada que uno les ha conseguido; cuando mediante esta sola decisión uno siente concentrada en sí toda la capacidad determinativa; cuando uno, otorgando al hecho una mayor importancia que la habitual, se da cuenta de que tiene más fuerza para provocar y soporta el más rápido cambio que necesidad de hacerlo, y cuando uno va así corriendo por las largas calles, entonces uno, por esa noche, se ha separado completamente de su familia, que se va escurriendo hacia la insustancialidad, mientras uno, completamente denso, negro de tan preciso, golpeándose los muslo por detrás, se yergue en su verdadera estatura.
 Todo esto se intensifica aún más si a estas altas horas de la noche uno se dirige a casa de un amigo para saber cómo le va.

Franz Kafka .

Waiting for you









      









like I always do  .